En los últimos años el uso de controles de acceso se han popularizado entre las pequeñas y medianas empresas debido a sus múltiples aplicaciones y al enorme abaratamiento de los dispositivos gracias a los avances tecnológicos.


A través de la huella dactilar, una tarjeta de proximidad, el reconocimiento facial o una contraseña numérica, el control de accesos deniega o autoriza el acceso al recinto y abre la puerta, barrera, torno…

El control de accesos más popular entre las PYMES es el de huella digital debido a su buena relación calidad-precio y a que como la huella es única en cada persona, es el más seguro junto con los sistemas de reconocimiento facial.

 Múltiples usos en las pequeñas empresas

 – Abrir la puerta de entrada a una oficina o comercio para evitar que todos los empleados tengan que disponer de llaves

– En gimnasios, piscinas, clubes… Para dar acceso sólo a los socios y evitar la entrada de intrusos.

– Para restringir el acceso a ciertas áreas en talleres, fábricas y otros lugares donde se utiliza maquinaria pesada o sustancias peligrosas en algunas zonas.

– En comercios y otros establecimientos donde acceden clientes, para restringir el acceso al almacén, zona de empleados, etc.

Fuente: elconfidencialdigital